Lo siento muy dentro desde hace tanto tiempo que el dolor se ha transformado en una mera molestia. Ya no es desgarrador con al principio. Mi cuerpo se ha acostumbrado a él. Forma parte de mi.
Mi vida es un manantial por el que van fluyendo todos mis sentimientos, todos mis deseos, toda mi alma, toda mi esencia,... todo mi YO... Un manantial que se lleva todo lo que soy, y me deja mil carencias... me siento tan:
carente de afectos...
carente de alegrías...
carente de amores... incluso desamores...
carente de planes de futuro...
carente de amigos... y de sus manos amigas...
carente de deseos... de anhelos...
carente de felicidad...
Me siento carente de todo...