Cada vez que caigo y siento que me precipito a gran velocidad contra el suelo, el único consuelo que me queda es el saber que al llegar al fondo, ahí abajo, donde todo es oscuro y tétrico... sólo tendré un camino a seguir... la vuelta hacia arriba.
Mientras caigo noto como el viento, como un terrible huracán me arrastra de un lado a otro, alargando la caida, aplazando el golpe brusco y duro contra el suelo....
Pero al llegar al fondo, en el peor momento renazco al saber que no puedo sentirme peor... ni sentirme más abajo... ni sentirme más hundido...

Sólo queda subir... ascender... renacer de las cenizas como el ave fenix... sólo eso...

Hoy, estoy sonriendo... hoy por fin tengo alas que me elevan al cielo...